Webinar
Certidumbre Energética: 2020 - 2026
Pasa el cursor sobre los puntos para ver el precio histórico.
Volatilidad Diésel
Precio promedio
54% más económico que los combustibles tradicionales * Diesél
Hallazgos clave
- Ahorro sostenido: el GNV ha representado un ahorro anual entre 46.6% y 54.0% frente al diésel en el periodo de enero de 2020 a enero de 2026.
- Mayor estabilidad del GNV: entre 2023 y 2025, el GNV se mantuvo en un rango aproximado de $12.50 a $13.50.
- Corte enero 2026: diésel en $27.40 vs GNV en $12.60, con un ahorro observado de 54.0%
Fuente: Comisión Reguladora de Energía (CRE) |Datos Abiertos (datos.gob.mx) | PetroIntelligence | Asociación Mexicana de Gas Natural (AMGN) | Empresas Comercializadoras (Natgas, Naturgy, Gazel, Enco)
El Gas Natural Vehicular (GNV) es una alternativa de combustión más limpia debido a su composición, basada principalmente en metano. Esta característica se refleja en una reducción significativa de contaminantes locales y, en muchos casos, de gases de efecto invernadero.
Durante la combustión, el metano genera menos dióxido de carbono por unidad de energía producida y prácticamente no produce partículas sólidas ni compuestos de azufre. El resultado es una combustión más eficiente, con menor impacto en la calidad del aire y menos residuos que puedan afectar el funcionamiento interno del motor.
En términos de contaminantes que inciden directamente en la salud pública, el GNV puede reducir hasta en 90 % las emisiones locales. En particular, disminuye en más de 85 % los óxidos de nitrógeno (NOx) y reduce casi en su totalidad las partículas finas en suspensión (PM2.5), uno de los principales factores asociados a enfermedades respiratorias en zonas urbanas.
Desde la perspectiva climática, el uso de gas natural vehicular puede reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) en un rango aproximado de 24 % a 27 %, además de una disminución cercana al 90 % en monóxido de carbono (CO). Estas reducciones posicionan al GNV como una opción intermedia que permite avanzar en la descarbonización del transporte sin modificar radicalmente la operación de las flotas.
-
Más difícil de “huachicolear” o transvasar: como no es un líquido, no se puede extraer y pasar a tambos con una manguera como suele ocurrir con el diésel. El GNV requiere conexión y equipo específico para cargarse.
-
Dispersión rápida en fugas: el metano (GNV) es más ligero que el aire, por lo que tiende a subir y dispersarse, reduciendo el riesgo de acumulación.
-
Menor riesgo de “bolsas” de gas: el gas LP es más pesado que el aire y puede concentrarse a nivel del suelo en caso de fuga, aumentando el riesgo en espacios poco ventilados.
-
Almacenamiento diseñado para alta seguridad: el GNV se guarda en cilindros de alta presión fabricados y certificados bajo normas estrictas, con pruebas de resistencia y controles periódicos.
-
Sistemas de protección integrados: los cilindros y el sistema de suministro incluyen válvulas de cierre y dispositivos de alivio de presión/temperatura para escenarios de sobrepresión.
-
Menos riesgo por derrames: a diferencia del diésel (líquido), el GNV no genera derrames que provoquen superficies resbalosas o acumulación de combustible en el piso.
-
Operación más controlada: al ser un sistema cerrado (tanque, válvulas y líneas), el manejo del GNV reduce exposición directa al combustible durante carga y operación, siempre que se sigan protocolos.
- Baja: Baja California, Baja California Sur
- Frontera: Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz
- Bajío: Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí
- Noroeste: Durango, Sinaloa, Sonora, Zacatecas
- Pacífico: Colima, Jalisco, Nayarit, Michoacán
- Centro pacífico: Ciudad de México, Guerrero, Morelos
- Centro golfo: Ciudad de México, Puebla, Tlaxcala, Veracruz
- AIFA: Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo
- Interoceánico del istmo: Chiapas, Oaxaca, Veracruz
- Maya: Quintana Roo, Tabasco, Yucatán
Lo relevante para transporte de carga es que estos corredores permiten una adopción por etapas: se priorizan rutas donde ya existe infraestructura o donde tiene sentido crecerla, se valida operación y luego se escala.

Las unidades de ELAM-FAW Trucks se ensamblan en México, lo que facilita la respuesta al mercado y acelera los tiempos de entrega. Para muchas flotas, esto se traduce en algo simple: menos espera y más velocidad para renovar o ampliar operación.

ELAM-FAW Trucks cuenta con una red de 28 distribuidores en el país, lo que permite acompañar la compra con atención cercana, seguimiento y soporte, sin depender de una sola ciudad.

ELAM-FAW Trucks trabaja desde la lógica que las unidades deben traer todo el equipamiento de fábrica. No es una oferta por versiones, es una propuesta de valor basada en entregar configuración completa, con un costo competitivo dentro del segmento.

La continuidad de una flota no se decide solo en la compra. Se decide en la disponibilidad de refacciones y en la rapidez para volver a ruta. ELAM FAW Trucks cuenta con respaldo de una refaccionaria de FAW en México, ubicada en Texcoco, para fortalecer la atención y el suministro de piezas.
Una opción para flotas que buscan un balance entre potencia y eficiencia en carretera. Configuración con transmisión automatizada.
Diseñado para operación pesada con un set up directo para ruta. Configuración con transmisión manual.
Pensado para operación de larga distancia y carga pesada, con enfoque en desempeño de ruta. Configuración con transmisión automatizada.
Para operación de concreto en obra: desempeño constante, confiabilidad y trabajo continuo. Una solución a GNC pensada para ciclos repetitivos y exigencia operativa.
Para trabajo de volteo en operación diaria: robustez, capacidad y rendimiento en entornos exigentes. Una solución a GNC para proyectos donde la productividad y el costo operativo mandan.